Posteado por: MAQAD | 26 agosto 2009

Giselle, “una mujer que ama demasiado”

GISELLE, “UNA MUJER QUE AMA DEMASIADO”

I)   Sinopsis de la obra
II) Análisis del Síndrome

I) SINOPSIS DE LA OBRA:

El ballet Giselle, obra representada en dos actos, constituye una de las más puras joyas del ballet romántico.

Giselle es una campesina de gran belleza y extremada inocencia que desea ante todo bailar, pero es reprimida constantemente por su madre, quien teme que debido a su frágil salud muera doncella antes de casarse.
La creencia es que la mujer que muera doncella se convertirá para la eternidad en una Willi (espíritu nocturno que mata por venganza a los hombres que entran en el bosque después de media noche).

Albrecht, el duque prometido oficial de la hija del príncipe,  corteja a Giselle haciéndose pasar por un aldeano.  Mientras, Hilarión el guardabosque, está profundamente enamorado de ella y sospecha de la identidad y engaño del duque.

En el pueblo se celebra la fiesta de la vendimia y los jóvenes del pueblo eligen a la reina, honor que recae en Giselle, quien con permiso de su madre baila para todos. El guardabosque entre tanto descubre la verdadera identidad del duque y su compromiso de matrimonio,  y lo desenmascara públicamente.

Giselle es sorprendida por el engaño y se deja caer en una desesperación que la arrastrará a la locura y la muerte.

En el segundo acto, Hilarión acude al bosque para visitar la tumba de su amada y es sorprendido por la media noche y con ella la llegada de las Willis.

La reina de las Willis inicia el ritual de la venganza siendo Hilarión su primera víctima.

Al oír pasos las Willis desaparecen, es Albrecht el duque que, arrepentido, se adentra también en el bosque buscando la tumba de Giselle para suplicar su perdón.

Giselle, conmovida por su arrepentimiento, se hace visible e intenta prevenirle para que se marche del bosque,  pero ya es tarde y las Willis pretenden hacer bailar a Albrecht hasta quitarle la vida.

La fuerza del amor que Giselle siente en su interior será la salvación del duque, dándole aliento y haciéndole resistir vivo hasta la llegada del alba. Con el amanecer las Willis desaparecen y Giselle tiene que despedirse de su amado para siempre. Albrecht trata inútilmente de retenerla pero ella tiene que seguir su triste destino envuelta en esa maldición provocada por el engaño y la traición del hombre.

 II) ANÁLISIS DEL SÍNDROME:

El ballet Giselle es un reflejo de los ideales románticos del siglo XIX en el que se aprecia el papel que representa la mujer de la época como un ser bello, frágil, débil, inocente y enamoradizo, cuyo único fin en la vida es encontrar el amor de un hombre, a través del cual encontrará la salvación y la felicidad, alejándose así de cualquier maldición o triste destino.

Giselle es la perfecta representación de una mujer que ama demasiado, dispuesta a enloquecer y morir de amor y dispuesta a amar incluso después de la muerte.

De hecho sueña con el amor de Albrecht, sin apenas conocerlo, imaginando una vida de ensueño a su lado, estando mucho más en contacto con su sueño de cómo podría ser la relación que con la realidad de su situación. En ningún momento se plantea si esa relación es buena para ella.

Giselle renuncia a lo que verdaderamente le proporciona satisfacción y felicidad, que es bailar, únicamente para satisfacer los deseos de su madre, convencida de que el amor de un hombre es todo a lo que debe aspirar en la vida para conseguir la salvación y la felicidad.

Ella siente pasión por la danza, bailar le proporciona felicidad, pero no sabe ser fiel a ese sentimiento por su acentuada falta de amor propio.

Está acostumbrada a que la “amen” de una manera sobreprotectora sin que realmente se tengan en consideración sus sentimientos, pensamientos y emociones. Esta represión-amor no es sana ni comparable con un amor puro y sincero, pero ella no lo sabe, está acostumbrada a esforzarse por complacer a los demás sin escuchar lo que verdaderamente siente en su interior, así se lo enseñaron, hasta el punto de que un comportamiento tan incómodo e insalubre para ella, al igual que para muchas mujeres que aman demasiado, se convierte en algo normal.

Hilarión, el guardabosques,  que aparece como un hombre amable, estable, confiable y que se interesa por ella, pasa totalmente desapercibido ante los ojos de la mujer que ama.
Cuando Giselle aún vivía, en ningún momento mostró ningún tipo de interés hacia él, incluso después de morir, tampoco es capaz de sentir compasión alguna hacia un hombre, que en un nuevo intento de demostrar su sincero interés y amor hacia su amada, es sorprendido por el ritual de la muerte de las Willis.

Giselle, al verse sorprendida por el engaño, no es capaz de afrontar ni superar el dolor que le proporciona la traición de su amado. Tal es la desesperación y el dolor, que se ve arrastrada a la locura y finalmente muere aceptando que ese es el único destino posible para una mujer que ha sido engañada por un hombre al que apenas conocía.

Giselle desconoce sus propias posibilidades y capacidades, sin principios existenciales propios, insegura de sí misma es incapaz de afrontar el fracaso en una relación de pareja sin experimentar un dolor e infelicidad incapacitantes.

En su primera noche como espíritu Willi, probablemente Giselle siente mucha angustia, miedo y dolor que sin duda se acentúan al ver a su amado en peligro. Esta confusa sensación de tener un nudo en el estómago le crea tal excitación, que se despierta en ella una vitalidad y energía impensables que confunde con el amor.

Giselle gasta todos sus esfuerzos y energías en salvar a Albrecht de una muerte segura. Incluso en espíritu, sólo es capaz de sentir vitalidad si es para ayudar al hombre de sus sueños. En ningún momento se le ocurre invertir esa energía en ella misma para evitar la muerte.

Al igual que el resto de las Willis, Giselle evita concentrarse en su responsabilidad para consigo misma dedicando toda una eternidad a su obsesiva actitud hacia el hombre.

Independientemente de las supersticiones sociales de principios del siglo XIX,  el perfil de mujer de la época que muestra es el de una mujer que es capaz de amar y demostrar su amor incluso después de la muerte, capaz de perdonar cualquier traición aunque ésta le haya arrebatado la vida, y totalmente sometida al encanto y manipulaciones del hombre.

El modelo cultural es el de una mujer que, con el poder de su amor, es capaz de conseguir el arrepentimiento del hombre y salvarlo de su “negro destino”.
Una mujer que, incluso en las situaciones más extremas, lo dará todo por su hombre y que sin embargo no es capaz de dar nada por ella misma, resignándose a la depresión, el sufrimiento y la infelicidad eterna.

Sin duda alguna,  Giselle es una mujer que ama demasiado conforme al patrón definido por la terapeuta Robin Norwood en su famoso libro “Las Mujeres que Aman Demasiado”.
 
Una Mujer MAQAD


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