Posteado por: MAQAD | 8 diciembre 2009

“Las mujeres que no pueden amar a los hombres buenos”

“LAS MUJERES QUE NO PUEDEN AMAR A LOS HOMBRES BUENOS”

Una característica típica, y en apariencia desconcertante, de la mujer que padece el Síndrome de Amar Demasiado es que no se siente atraída y no puede amar a hombres que son responsables, dignos de confianza, hombres que se interesan por su bienestar.

Con frecuencia estos hombres que las apoyan, las respetan y las valoran, les resultan aburridos,no “vibran” con ellos.

En cambio, estas mismas mujeres suelen hallarse a menudo en relaciones de pareja nocivas o imposibles.

Las mujeres que Aman Demasiado, conforme a la definición dada por la terapeuta Robin Norwood en su famoso libro “Las Mujeres que Aman Demasiado”, se ven atraídas una y otra vez hacia hombres a los que perciben de alguna manera necesitados de su ayuda o susceptibles de “ser mejorados” gracias a su capacidad de amar, o les atraen hombres con circunstancias problemáticas que desafían su capacidad y pulsión de ayudar (y, en el fondo, de controlar).

La mujer que ama demasiado está convencida de que puede cambiar a su hombre hasta convertirlo en su príncipe azul, apoyada en su inteligencia y en cierto sentido en su superioridad y capacidad.

Hay que decir que, en efecto, el perfil de este tipo de persona es el de una mujer inteligente, responsable, de gran capacidad de trabajo y dotes de organización y que, con frecuencia, se halla bien establecida a nivel profesional y social.

Todos conocemos algún caso de una mujer extraordinaria que, en absoluto, necesita a ese hombre negativo, inmaduro, con el que tanto padece y a cuyo lado continúa, y sin embargo esta misma mujer ha rechazado o ignorado a “pretendientes” o novios que habrían sido estupendos para ella.

O quizás conocemos a alguna otra mujer que después de salir de una relación destructiva entra en otra igual o peor.

O tal vez a aquella otra mujer que creció (y sufrió) en una familia con un progenitor alcohólico y termina con un hombre que también padece o va a desarrollar la enfermedad del alcoholismo u otra adicción.

Puesto que la mujer que ama demasiado es sobradamente inteligente, no ignora los inconvenientes de esa clase de relaciones, pero si bien su razón (su sentido común) le advierte de los riesgos y le muestra su sufrimiento, ocurre que “su corazón y su alma no pueden vivir sin ese hombre” con el que tanto sufren.

Literalmente, se han hecho adictas a su hombre y al dolor emocional que les produce.

 Asociación MAQAD


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