Posteado por: MAQAD | 13 febrero 2010

“Me estoy remangando para volver a vivir”

Paso 2

 “Haga que su recuperación sea la primera prioridad en su vida”

 

“Me estoy remangando para volver a vivir”

Hola a todas. Soy otro patito feo que llega al lago de los cisnes. Hace mucho tiempo que necesitaba ese lago.

Yo he postergado mi recuperación con excusas y autoengaños. Siempre he considerando que lo de tenerme en cuenta a mí misma antes que a los demás era algo reprochable. Creía que pensaba en mí misma cuando anteponía cualquier otra persona porque pensaba conseguir mi felicidad a través de ella.

Es la papilla que recibimos las mujeres desde la infancia. Se nos prepara para ser cuidadoras y fuertes. Autosuficientes y sumisas ¡Menuda carga!

Así que en este momento de mi vida no sé ni dónde estoy yo.

Me encuentro llevando un peso enorme familiar y laboral, con una depre bien hermosa y arraigada, sin ganas ni de respirar. Eso es lo que he conseguido asumiendo el papel de salvadora, cuidadora, super mamá, super profesional y super perfecta en todo.

En este momento gracias a la depre no me encuentro en la fase aguda del enganche romántico. Aunque eso no quiere decir que no siga sufriendo a chorros en la relación con mi pareja por no poder controlar sus actitudes.

Es por todo eso que acabo de conectar con vosotras, y me estoy remangando de nuevo para volver a vivir, porque vivir en la noria de la autocompasión no es vivir.

En mi larga vida (pero no asustéis que mi cerebro es capaz de conectar con el de cualquier mujer adicta a las relaciones de cualquier edad) he aprendido muchas cosas que me han ayudado a disfrutar de lo mejor que puede ofrecer la vida, pero al no haber dado prioridad a mi “serenidad”, es decir, a mi felicidad y a mi recuperación, he vuelto a caer en la dependencia de nuevo.

Hasta el punto de que me parece razonable separarme de mi marido pero soy incapaz de hacerlo porque el sufrimiento de alejarme del objeto de mi dependencia me aterra (y eso que lo elegí porque no me atraía nada y pensaba que eso me iba a poner a salvo).

Vamos, que la cabra tira al monte y que si no andamos muy listas la historia la repetimos hasta el infinito.

La parte buena es que como ya llevo mucho andado tengo cierta facilidad para quitar dramatismo a las cosas. A “todas” las cosas. Si lo pensamos fríamente y desde fuera, no hay nada más ridículo y patético que una mujer enganchada a un hombre.

Se ve desde fuera tan fácil apartarse de él cuando consigues salirte de la mentalidad dependiente, que tienes la tentación de llamarte tonta.

Pero no es ninguna tontería. Es un problemón que condiciona toda la vida y es necesario darle la importancia que tiene.

Seguramente se notará que no he releído el capitulo del libro de Robin en cuestión, pero no encuentro mi libro y tengo que volver a comprarlo. De todas formas creo que no me he apartado mucho de la idea.

Lo de tomarse el problema en serio, es muy muy serio. Mucho más de lo que nos imaginamos. Sobre todo si ya tenemos cierta edad, porque cuando eres muy joven tienes el derecho y hasta el deber de equivocarte y te puedes permitir el lujo de perder un poco de tu vida sufriendo inútilmente, pero cuando pasa el tiempo y la vida te trae sus propios sufrimientos (que son inevitables y terribles para todo el mundo sin excepción) pues sabes que no te puedes permitir el hecho de sufrir si se puede evitar.

Bueno, creo que me he enrollado demasiado. Estoy deseando ver qué pensáis vosotras. Un beso a todas y gracias por acogerme entre vosotras. Aún no me creo la suerte que he tenido!

 

Una mujer recién llegada al Programa. Jaén , Febrero 2010


Categorías