Posteado por: MAQAD | 13 febrero 2010

“Mi hombre, un niño desamado”

“Mi hombre, un niño desamado…”

Cuando yo me enamoro, me enamoro locamente. Es una chispa maravillosa y pongo todas mis expectativas en esta persona si veo que responde, claro.

La cosa es que me he dado cuenta de que siempre se repiten los mismos mecanismos y esto también es importante: Todos estos hombres tienen algo en común.

Tengo la sensación que al principio me quieren o se enamoran de mí porque doy lo que doy… TODO. Me entrego completamente con el corazón y la mente, aunque muchas veces sin razón, me parece. Si este hombre me responde de alguna manera, creo bastante rápido que este es el hombre de mi vida.

La última vez estuve dispuesta a dejarlo todo por él y me olvidé completamente de mí, y digo completamente porque su vida era la mía, y la tenía muy complicada…

Pensaba que tenía que aceptar todo POR AMOR aunque no me gustara, tenía miedo de perderle, de no tener su cariño si le decía que NO.

Estas circunstancias no eran nada fáciles y realmente me condujeron a acabar con ansiedad, arritmias continuas, insomnio y nervios, rabia, frustración, baja autoestima y una lucha continua por un cachito de amor que cada vez era menos y casi inexistente.

No podía decir que no, ni dejarle, y cuanto peor me trataba, más pendiente estaba yo, llamadas continuas, celos etc. Todo lo que nos explica el programa.

Me anulé también, mi bien ya no existía.

Este hombre tuvo una infancia muy dura. Creció sin padres y ese niño abandonado despertó en mí la sensación de protección, de que me necesitaba, a mí y mi amor…

Pensaba que yo era la única persona que realmente le había amado, incluso él me lo dijo, pero en cambio su comportamiento y actitud era distanciarse de mí, cada vez más lejos, me humillaba, me alejaba… Después se acercaba otra vez… un juego continuo hasta hoy…

Pero estoy más fuerte… creo que lo estoy superando. He aprendido mucho los últimos meses, con la terapia, el libro de Robin Norwood, buenas amigas etc.

Menos mal! Aunque tengo miedo de repetir los mismos patrones de comportamiento y tropezar con la misma piedra.

Estoy en buen camino porque creo que el reconocer todas estas cosas ya es el primer gran paso. Después es el paso de reforzar la autoestima, aprender a cuidarse, decir que NO cuando toca sin miedo, sin dudas permanentes, y no sufrir tanto en el amor.

Ahora estoy viendo que el amor tiene que ser bonito y no romperte el corazón… uf!!!!

Desde Barcelona, Una mujer que ama demasiado. Enero 2010

 


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